sábado, 4 de junio de 2011

Wonders of the Universe

Wonders of the Universe es una serie documental de cuatro capítulos producida por la BBC, que constituye una continuación informal de Wonders of the Solar System, tanto por el presentador como por el formato. (La vuelta al Mundo de Brian Cox, parte 2) Aquí la preview.


En ella el físico británico explora cuatro conceptos fundamentales en el conocimiento del Universo: tiempo, materia, gravedad y luz, visitando para ello diversos puntos de la geografía mundial y pasando por distintas experiencias. Si uno se para a pensarlo, Cox se da la gran vida a costa de la BBC, bien por él.

En el primer capítulo, Destiny (Destino), dedicado al tiempo, Cox viaja a Perú para ver cómo medía el paso del tiempo una antigua civilización, a Costa Rica para ver cómo unas tortugas marinas ponen sus huevos, como parte de un ciclo que lleva millones de años repitiéndose, a un glaciar en la Patagonia (Argentina) para explicar el concepto de la flecha del tiempo, a una mina de diamantes abandonada en Namibia para introducir la magnitud física de la entropía, y luego a la costa desértica del mismo país para dar una visión completa del tiempo durante el que existirá nuestro universo, y el escaso intervalo dentro de este período durante el que la vida puede existir.

En el segundo capítulo, Stardust (Polvo estelar), dedicado a la materia, Cox viaja a Katmandú (Nepal) para hablar del ciclo en que todo en el planeta, y en el propio universo, se ve envuelto, y luego se traslada a la montañas del Himalaya para explicar que todo está hecho con los mismos ingredientes básicos, los átomos, por qué no todos se encuentran en estado puro (nunca había visto sodio reaccionando con agua, a pesar de lo conocido que es este hecho) y lo que son los espectros de emisión. Luego se va a los Andes, en Chile, para hablar de la no homogeneidad de la materia existente, de quarks, protones, neutrones, y cómo éstos se unen para formar los átomos; visita una prisión abandonada en Río de Janeiro, para explicar cómo tiene lugar ese proceso en el interior de las estrellas (atención a la escena cañera de Cox alejándose tranquilamente del edificio mientras lo derruyen con explosivos, sólo le faltan sus Ray-Ban) Para hablar de los elementos más pesados se interna hasta lo más profundo de una mina de oro en California,

El tercer capítulo, Falling (Cayendo), sobre la gravedad, lleva a Cox hasta un vuelo parabólico para experimentar la ingravidez, al Gran Cañón para hablar de los efectos de la gravedad y de por qué la Luna muestra siempre la misma cara, y al VLA en Nuevo Méjico para explicar cómo actúa esta fuerza a escala intergaláctica. En una de sus experiencias extremas, el físico se monta luego en un centrifugador como los usados para entrenar a los astronautas, para poder contar de primera mano los efectos de gravedades mayores que podríamos experimentar en otros mundos (a 5 g le cambia la cara totalmente...) En el Cañon del Chaco (también en Nuevo Méjico), y haciendo mención directa a Cosmos de Carl Sagan, Cox habla de las supernovas y lo que queda de ellas después por efecto de la gravedad. Viajando por unas montañas nevadas, se introduce la gran revolución en el entendimiento de la gravedad que supuso la teoría de Einstein, y ante un violento río y una gran cascada el físico habla de los grandes monstruos de la gravedad: los agujeros negros.

En el cuarto y último capítulo, Messengers (Mensajeros), centrado en la luz, Cox presencia el solsticio de invierno en el templo de Karnak en Egipto para contar cómo era de importante la luz del Sol para los antiguos, rompe la barrera del sonido en un caza para dar una idea de que hay ciertos límites establecidos en la Naturaleza, especialmente la velocidad de la luz. Para remarcar esto, se va a Tanzania para contar cómo la luz de muchos objetos astronómicos ha estado viajando hacia aquí desde antes de que el ser humano empezara a forjarse en esas llanuras africanas. En las Cataratas Victoria (Zambia) Cox habla del arcoiris y del espectro de la radiación electromagnética. Haciendo detonar explosivos, el físico intenta refutar la creencia popular de que el Big Bang fue algún tipo de explosión colosal. En el desierto de Namibia habla del Fondo Cósmico de Microondas, y en el Parque Nacional Yoho (Canadá), cuenta cómo se originaron los órganos para detectar luz en nuestro planeta, y lo que esto significó para la vida.

Son destacables algunas menciones y homenajes velados a Sagan, como mostrar la fotografía del "Punto Azul Pálido" (capítulo 1), o mostrar una edición impresa de Cosmos (bastante ajada, se supone que de tanto leerla), diciendo que la serie fue una de las cosas que impulsó su amor por la astronomía. La visita al VLA tampoco parece accidental, ya que Sagan fue uno de los grandes impulsores de SETI, y el propio complejo tiene un papel prominente en Contact.

2 comentarios:

  1. Brian Cox es un científico realmente admirable

    ResponderEliminar
  2. Realmente es el actual Carl Sagan.

    ResponderEliminar