miércoles, 16 de mayo de 2012

Tente

¿Alguien se acuerda de Tente, la desaparecida versión española de Lego? Cuando era pequeño era el que había por casa, y aunque no fue ni el primer ni el último juego de construcción que cayó en mis manos, si que es uno de los que recuerdo con más cariño, junto con K'nex. De hecho, comparándolo con Lego siempre me pareció que éste último era más difícil de desencajar comparado con Tente.

Lo mismo que Lego, tenía varias series de cajas con modelos tematizados, de los que destacaban dos:

  • La serie Astro, de naves espaciales y temática de ciencia ficción, de la que es fácil encontrar algunos ejemplos sueltos, aunque sea de cosas pequeñas. Atención a esa Unidad sideral de rescate o a ese Desintegrador de rayos láser: viva la buena ciencia ficción clásica de pistolas láser y naves surcando el espacio interestelar.






  • La serie Roblock, donde con articulaciones se podían montar robots que se podían plegar para adoptar una forma alternativa de algún vehículo. Tenía 4 de ellos y disfrutaba como el enano que era entonces montándolos.  De uno ellos, el llamado Thor, recuerdo haber perdido el manual de instrucciones por completo una vez que se empapó de agua, y no pude volver a montarlo nunca... hasta que un día lo volví a encontrar por Internet hace algunos años. ¿Adivináis quién volvió a montar el robot después de tantísimo tiempo olvidado?


Buscando ilustraciones para esta entrada del blog he encontrado este gráfico que me ha hecho recordar algo ciertamente innegable de Tente: las piezas tenían aristas verdaderamente afiladas, y pisar una de ellas descalzo podía ser doloroso con ganas.

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